Si estás viendo este artículo es porque te llamó la atención su título. Por favor no lo dejes para después ¡tu lo sabes bien! eso de “lo leo luego” nunca pasara en la mayoría de las personas, dejar para después es procrastinar.

Esfuérzate unos minutos y déjame contarte lo que me ayudó a dejar de procrastinar y porque no fue suficiente.

1. ¿Qué es procrastinar y porqué lo hacemos?

Procrastinar es postergar o dejar las cosas para después. Este mal hábito solo pasa con las cosas que ya podemos hacer.

Normalmente postergamos cosas que no queremos hacer con la falsa esperanza de encontrar el momento más idóneo para hacerlo…  ese momento difícilmente llega. Lo que si llega con seguridad es una motivación no deseada, de esas que te hacen tener la adrenalina al 100% y te obligan a la acción.

¿Sabes cuáles son esos motivantes? Un llamado de atención, una fecha límite o cualquier cosa que te ponga entre la espada y la pared, lo que en el mundo laboral llamamos “apagar incendios”.

Hacer las cosas que más nos gusta nos mantiene animados, pero cuando tenemos que hacer cosas difíciles y desagradables nuestro cerebro se pone de acuerdo con el corazón y lo terminas dejando para después.

2. ¿Cuales pueden ser las causas para procrastinar?

Si te has quedado leyendo el articulo ¡te felicito! porque no soy experto en escritura ni en el arte de la atracción literaria, así que tu deseo de aprender y seguir adelante viene de tu corazón y espero ayudarte con eso.

El primer paso para dejar de postergar es reconocer el problema, te voy a dejar algunos puntos que podrían ayudarte a encontrar las causas no deseadas que debes aplastar.

2.1. Hábitos que fomentan la procrastinación

  • Esperar hasta el último momento para sentirse más motivado a terminar o por lo menos empezar.
  • Esperar hasta que alguien importante te lo recuerde, quizá un par de veces y entonces sentirás que es importante y que tendrás que hacerlo.
  • Hay tanto que hacer que solo trabajas en lo que está en estado crítico.

2.2. Actitudes que fomentan la procrastinación

  • No tienes las ganas ni la motivación para hacer el trabajo. Esto suele pasar con asuntos que no están alineados con tu gustos y metas.
  • Solo te dejas llevar por las tareas fáciles y que más te gustan.
  • Te falta disciplina y una clara visión del futuro, quizás por falta de orden y planificación.

2.3. Limitantes que fomentan la procrastinación

  • Inseguridad para atacar el problema.
  • La falta de tiempo por sobrecarga de compromisos.
  • Ayuda limitada o inexistente.
  • Buscar la perfección de las cosas. 
  • Esperar tener todas las herramientas o materiales para poder empezar.
  • Otros limitantes que solo están en tu mente.

3. No siempre es malo procrastinar

En la sección anterior trate de agrupar los factores que fomentan la procrastinación, si te fijas bien algunos son factores externos que no están bajo nuestro control, pero que finalmente nos llevan a postergar.

Cuando tenemos una sobrecarga de tareas nos vemos en la obligación de postergar algunas de ellas para atender las más importantes o las urgentes. 

El problema con la mayoría de las personas es que postergan los asuntos de más peso y tienen un sentido de lo urgente e importante mal alineado. 

Para una persona algo será urgente e importante dependiendo de quien se lo pida, incluso sin cuestionar cuánto tiempo le tomará responder a una solicitud o que afectación tendrá sobre otros compromisos.

En terminos practicos postergar las cosas puede ser altamente productivo y necesario cuando es bien aplicado. Por ejemplo, las personas altamente efectivas hacen lista de cosas que no deben hacer para no perder el enfoque de los asuntos de más peso.

4. CINCO claves para dejar de procrastinar de inmediato

4.1. Primero debes hacer una lista de diagnóstico

Debes hacer una lista de todos tus compromisos para hacer un diagnóstico inicial de tu carga de trabajo y estado de productividad. 

En esta lista anota todo lo que tengas en tu agenda, en tu mente, incluso recopila las cosas físicas que están pendientes por atender y ponlas en un solo lugar.

Cuando anotes una tarea o compromiso debes usar el lenguaje correcto y específico. Eso que estas por anotar escribelo en sentido de acción (hacer, revisar, llamar, limpiar) si es una sola tarea.

Si lo que piensas anotar es un resultado que quieres conseguir, entonces escribe el resultado lo mas especifico posible. Por ejemplo: Informe de ventas del mes de junio terminado y entregado a… antes del…

Paso seguido examina en el mismo orden de la lista cada cosa o asunto anotado y responde ¿Que consecuencias tendria si dejara este asunto sin hacer indefinidamente?  ¿Tendría beneficios o perjuicios? ¿Está alineado con mis metas, mis objetivos y compromisos relevantes?

4.2. El segundo paso es acortar la lista

Si tienes cosas que puedes decidir no hacer y que ya no tienen sentido para ti podrás eliminarlas. 

Quizás algunas cosas en nuestra lista son compromisos buscados por nosotros mismos por no saber decir que no. Si ya estás comprometido, ni modo, tienes que hacerlo y para la próxima no tengas temor a decir que no. Muchas personas productivas hacen un uso frecuente del no.

Si tienes asuntos que no tienen consecuencias no deseadas  pero que debes hacer algún día, puedes darte la libertad de postergarlos un tiempo. Recuerda que posponer no es malo si sabes hacerlo

Haz una lista auxiliar llamada “Algun dia Talvez” y pon aqui todo aquello que puedas postergar sin consecuencias indeseadas. Esto te permitirá tener nuestra primera listas de tareas más corta, manejable y que te permita cerrar pendientes importantes.

4.3. Si toma menos de dos minutos ¡Hazlo ya!

Si es una llamada, una revisión o solicitar algo por correo electrónico puede que te tome menos de dos minutos, si es así hazlo de inmediato y quitate ese problema de encima.

Muchas veces nuestra lista de tareas son grandes y tediosas porque dejamos que se acumulen tareas y es especial cosas pequeñas y de poco peso. 

Si tienes todas las condiciones para hacerlo enseguida no lo pienses, solo hazlo y mantén tus listas de compromisos bajo control sin el estorbo de cosas pequeñas.

Esta regla tiene una excepción. Si un gran número de tus tareas se pueden hacer en menos de dos minutos, entonces crea una lista alterna solo para las tareas que tomarán menos de dos minutos y solo hasta después de terminar tu diagnóstico inicial te pones en marcha.

4.4. Divide el trabajo en tareas manejables y concretas

Si te pidiera que te comieras un elefante ¿Cómo lo harías? ¡por pedacitos verdad! así mismo puedes hacer con tus problemas o compromisos más grandes.

Cuando no tienes claro por dónde empezar pregúntate ¿Qué es lo primero que podría hacer? ¿Que cosas necesito para empezar y cual de ellas es imprescindible? quizás la respuesta a estas preguntas sería “pedir ayuda a…”  o “preguntar cómo hacerlo a…”.

4.5. El primer paso es el más importante

Tener claro cuál es el primer paso es importante, pero más importante es hacer algo. Siempre recomiendo empezar por partir el problema en pedacitos, dividirlo para luego atacar paso a paso.

Cuando damos el primer paso todo lo demás fluye solo, se crea una inercia interesante que nos ayuda incluso a dar grandes avances.

Si te sirve de algo, trabaja en ese primer paso solo unos cinco minutos y verás cómo tu cerebro se pone en marcha y avanzas.

Y por favor ten presente que la diferencia estará solo si te pones en marcha.

5. CINCO claves para dejar de procrastinar para siempre

Arriba te he dejado cuatro consejos para dejar de procrastinar rápido y con las cosas que tienes estancadas ahora, sin embargo todo tiende al caos rápidamente y tus hábitos serán imprescindibles para mantener el control.

Te voy a dar unos consejos adicionales para aplastar la procrastinación. Más que técnicas estos consejos están dados para ayudarte con tus hábitos.

5.1. Tus hábitos marcan la diferencia

Algunos tienden a pensar que las rutinas son aburridas, esto es cierto  en un sentido más amplio de la vida si así lo quieres ver. Sin embargo, en lo que a productividad se refiere es una de las técnicas más poderosas que hay.

Pongamos por ejemplo las rutinas que nos enseñaron nuestros padres o tutores, como por ejemplo cepillarse los dientes y  bañarse ¿cómo te sientes cuando no lo haces? tu cuerpo te lo pide porque así educaron tu mente.

Si te haces algunas rutinas estratégicas para atacar tus tareas te será más fácil emprender cualquier tarea, tu cuerpo y mente no lo resistirá.

Por favor… que tus rutinas sean estratégicas y  bien pensadas. Arriba te deje algunos aspectos que favorecen la procrastinación, estudia cuales te afectan y atacalos.

Te recomiendo atacar las rutinas de a poco, no seas ambicioso. Plantéate trabajar en la rutina que mejor resultado tenga según tu propio análisis.

5.2. Aprende a decir que no

Muchas tareas y compromisos nos lo buscamos nosotros mismos por no saber decir que no. Aprende a decir que no y veras una mejora en tu productividad.

Decir que no ayuda reduciendo las listas de tareas y la carga de compromisos. 

Te estarás preguntando cómo hacerlo o quizás pensado que es algo difícil, sobre todo si trabajas en una compañía donde interactúas con muchas personas,  pero dejame decirte que no cumplir los compromisos es mucho peor.

Práctica un poco el no y me cuentas cómo te va, me puedes dejar tus comentarios debajo del artículo.

5.3. Revisa regularmente tus metas y objetivos

Si no tienes metas, no tienes objetivos, si no tienes objetivos dejame decirte que no sabes para donde vas y tu mente se dispersa con mucha facilidad.

Está demostrado que cuando tenemos metas nuestra mente y corazón se concentran en las tareas que lograran llegar a ese objetivo. Esto tiene mucha lógica, las metas creadas desde el corazón nos impulsan a actuar y superar cualquier obstáculo.

5.4. Usa herramientas que te gusten

Usa herramientas de trabajo que vayan bien contigo, eso si, que no supongan un problema para ti. 

Yo personalmente soy amante de la tecnología y me gusta tener todo en mi teléfono. Uso Evernote como herramienta de organización y allí llevo toda mi agenda personal, mis proyectos, mis tareas y demás cosas.

En el 2016 afronte en la compañía un gran número de proyectos, muchos de ellos nuevos para mi. Esto puso sobre la mesa un gran reto ¿Cual fue una de mis estrategias? Me compre una tablet que hace rato quería :), una que viene con el lápiz para escribir notas. Te digo que le saque mucho el jugo, fue de gran ayuda y lo sigue siendo.

¿Porque una tablet con un lápiz me ayudó tanto? Porque estaba feliz con mi nueva adquisición, lo anotaba todo y lo organizaba todo… estaba bien motivado y eso ayudó mucho.

Haz tu los mismo, pero recuerda, con una herramienta que te ayude. En mi blog escribo sobre dos cosas “tecnología y productividad” y saco mucho contenido sobre Evernote ¿Porqué no hechas un vistazo a mi canal en Youtube?

5.5. ¿Tienes un sistema de organización y planificación?

Algunos de los consejos que te doy en este artículo son originales de una metodología llamada Gettin Thigns Done que se abrevia GTD. Su creador fue David Allen, un experto en productividad personal.

En mi blog te regalo un curso de productividad al suscribirte. En este curso aprendes esta metodología y de paso te ayudo a implementarlo con la aplicación Evernote.

Las herramientas ayudan, pero no ayudan tanto como la metodología. Te recomiendo mucho este método, no sabes cuánto podría ayudarte. 

6. Conclusión

Leer el artículo hasta el final denota compromiso y por eso me guarde un regalo para el final. 

No quiero ser un escritor más de productividad o tecnología en la red, quiero darte temas y herramientas que te puedan ayudar. 

Quiero premiarte con una guía en PDF para que trabajes con ella y me cuentes cómo te fue. Puedes dejarme tu comentario debajo del artículo.

No olvides suscribirte al curso que estoy regalando y de paso a mi canal de YouTube. Chao y nos vemos pronto.

7. Recursos para dejar de procrastinar

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